Un azulejo artesanal es el resultado de un laborioso y paciente trabajo que dura semanas. Las etapas fundamentales de la producción que seguimos en nuestro taller son las siguientes:
- Preparación de la pasta: se mezcla arcilla, cuarzo y caolín en proporciones específicas para obtener la masa del azulejo.
- Modelado: La pasta se moldea en moldes o en el torno para darle forma de azulejo, plato o jarrón.
- Secado y cocción del bizcocho: Las piezas secadas se cuecen por primera vez en el horno para conseguir una estructura resistente.
- Imprimación: La superficie se recubre con una capa de imprimación blanca que hace que los motivos resalten con brillo.
- Transferencia del diseño (silkme): El diseño, trazado sobre papel perforado, se transfiere a la superficie con polvo de carbón.
- Trazado: Se trazan los contornos de los motivos con un pincel fino.
- Pintura: Los motivos se pintan a mano con pigmentos naturales.
- Esmaltado y cocción del esmalte: El producto se recubre con un esmalte transparente y se cuece por segunda vez a alta temperatura; los colores adquieren un brillo y una durabilidad similares a los del vidrio.
Este proceso convierte cada azulejo en una obra de arte resistente y única.